delito contra la libertad y el sentimiento de seguridad

Abogado especialista en delitos de amenazas

En Casenave Abogados defendemos casos de amenazas leves, graves y condicionales, tanto si eres investigado como víctima. Estrategia procesal clara desde la primera declaración. Consulta urgente 24h en toda España.

Asesores expertos en delitos de amenazas

Más de 20 años de experiencia en derecho penal

Asistencia legal y defensa penal en toda España

DESPACHO EXPERTO EN DELITOS DE AMENAZAS

Especialistas en defensa penal por amenazas

Una denuncia por amenazas puede derivar en medidas cautelares inmediatas, como una orden de alejamiento, incluso antes de declarar.

En Casenave Abogados asumimos tanto la defensa del investigado como la acusación particular de la víctima. Analizamos el contexto de la amenaza, ya sea en el ámbito familiar, laboral o vecinal, valoramos la prueba disponible (mensajes, testigos, grabaciones) y definimos la estrategia procesal desde el primer momento.

Intervenimos en amenazas leves, graves y condicionales, incluidas las vinculadas a violencia de género o quebrantamiento de condena.

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¿Necesitas un abogado urgente en un caso de amenazas?

Ante una amenaza leve, grave o condicional, el tiempo de reacción es determinante. Una intervención tardía puede complicar la prueba disponible (mensajes, testigos, grabaciones) o dejar pasar el momento de solicitar una orden de alejamiento u otras medidas de protección.

Intervenimos de inmediato, ya sea como defensa del investigado o acusación particular de la víctima, y definimos la estrategia procesal desde el primer contacto.

Abogado urgente 24h

¿QUÉ ES EL DELITO DE AMENAZAS?

El delito de amenazas en el Código Penal: tipos y penas

El Código Penal regula el delito de amenazas en los artículos 169 a 171, con distinta gravedad según el mal anunciado y las circunstancias en que se produce. La calificación jurídica exacta, leve, grave o condicional, determina tanto la pena aplicable como la estrategia procesal más adecuada.

¿Qué es el delito de amenazas?

El delito de amenazas consiste en anunciar a otra persona un mal futuro, injusto y determinado, con capacidad real de causarle temor, y está regulado en los artículos 169 a 171 del Código Penal. No es necesario que el mal llegue a cumplirse, basta con que la amenaza sea seria y creíble para quien la recibe.

Puede cometerse de forma verbal, escrita, por mensaje o mediante gestos y actos concluyentes. Su gravedad se determina por el tipo de mal anunciado y por las circunstancias en que se produce.

Las amenazas se clasifican según el mal anunciado y las condiciones exigidas por quien amenaza.Son amenazas graves cuando el mal anunciado constituye delito, como una amenaza de muerte o de lesiones (art. 169 CP). Son leves cuando no alcanzan esa gravedad, con penas mayores si la víctima es pareja, expareja o familiar (arts. 171.4 y 171.5 CP).

Son amenazas condicionales cuando se exige algo a cambio, como dinero o un acto concreto (art. 169.1 CP). Si además hay violencia o intimidación grave con fin de lucro, puede calificarse como extorsión o chantaje.

La diferencia entre amenazas y coacciones está en el objeto del delito. Las amenazas (arts. 169 a 171 CP) anuncian un mal futuro sin exigir necesariamente una acción inmediata, mientras que las coacciones (art. 172 CP) obligan a la víctima a hacer, no hacer o tolerar algo en contra de su voluntad, mediante violencia.

En la práctica, ambas figuras pueden solaparse, por ejemplo cuando la amenaza busca forzar una conducta concreta, y la calificación final depende de si predomina el anuncio de un mal o la imposición directa de una conducta.

Penas por delito de amenazas

La pena por amenazas varía según el tipo. Las amenazas graves se castigan con prisión de 6 meses a 2 años si el mal anunciado es constitutivo de delito, y con multa si no lo es. Las amenazas leves conllevan pena de localización permanente o multa, elevándose la pena si la víctima es pareja, expareja o familiar (arts. 171.4 y 171.5 CP).

En las amenazas condicionales, la pena se agrava si la condición se cumple, y se aplica la pena del delito de coacciones agravada en su mitad superior si el condicionante exigido es también delictivo.

Las circunstancias agravantes elevan la pena base del delito de amenazas. Entre ellas: el uso de armas, la reincidencia, el parentesco o relación de pareja con la víctima, que la amenaza se produzca en el ámbito de la violencia de género, o que responda a un móvil discriminatorio, algo frecuente en disputas vecinales que pueden llegar a calificarse como delito de odio.

Como atenuantes destacan la confesión del hecho antes de conocer la investigación, la reparación del daño causado a la víctima, o la falta de antecedentes penales previos.

¿Necesitas un abogado penalista experto en amenazas?

Cada caso de amenazas tiene sus propios matices: la relación con la víctima, el medio empleado, si hay condición de por medio. Una valoración inicial permite anticipar la calificación jurídica y la mejor estrategia, ya sea de defensa o de acusación.

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ESTRATEGIA PENAL EN DELITOS DE AMENAZAS

Cómo defendemos un caso de amenazas

Defender un caso de amenazas exige actuar desde el primer contacto, tanto si eres investigado como si eres víctima. Nuestra estrategia se construye analizando la prueba disponible, valorando la calificación jurídica correcta, gestionando las medidas de protección necesarias y definiendo el enfoque procesal desde el primer momento.

Análisis de la prueba disponible

Revisamos mensajes, grabaciones, testigos y cualquier otro indicio disponible. Valoramos su validez y el peso que puede tener en el procedimiento, tanto para sostener la acusación como para cuestionarla.

Valoración de la calificación jurídica

Determinamos si la amenaza es leve, grave o condicional, y qué agravantes o atenuantes pueden aplicar en cada caso concreto. Esta calificación jurídica condiciona directamente la pena y la estrategia de defensa a seguir.

Medidas de protección: solicitud o defensa

Solicitamos órdenes de alejamiento y otras medidas cautelares cuando eres víctima, o articulamos su defensa cuando eres investigado, evitando restricciones desproporcionadas que puedan afectar a tu vida diaria y a tu trabajo.

Estrategia procesal desde el primer momento

Definimos la estrategia desde la primera declaración, ya sea en comisaría o ante el juzgado, para no comprometer el resto del procedimiento penal ni las opciones posteriores.


ESTRATEGIA JURÍDICA

La prueba en los delitos de amenazas: el punto crítico

En un delito de amenazas, todo depende de cómo se acredite el mal anunciado y la intención real de intimidar. Mensajes, audios, capturas y testigos son la prueba habitual, con más complejidad cuando la amenaza llega por internet o redes sociales.

Su correcta obtención y conservación condiciona si el hecho llega a juicio o queda archivado. Una prueba obtenida de forma irregular, o un relato sin corroboración, puede ser la diferencia entre una condena y un sobreseimiento. Cuando la amenaza se repite en el tiempo, el hecho puede además constituir ciberacoso.

Sin una estrategia procesal rigurosa, la víctima puede quedar sin protección efectiva, o el investigado enfrentarse a una acusación que no resiste el análisis.

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ASESORÍA PENAL EN AMENAZAS

Asistencia legal en todas las fases del procedimiento penal por amenazas

Desde que se presenta la denuncia por amenazas hasta que se dicta sentencia, cada fase del procedimiento penal por amenazas exige una actuación distinta. Te acompañamos en la investigación policial, la declaración, la instrucción judicial, el juicio oral, los recursos y, si procede, la revisión de la condena.

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Investigación policial

Recopilamos el atestado, las diligencias practicadas y toda comunicación o denuncia que dé origen al procedimiento, para conocer desde el inicio el alcance real de la acusación.

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Declaración testifical

Preparamos la declaración de la víctima o del investigado, cuidando cada detalle del relato para que se ajuste a los hechos y no genere contradicciones aprovechables por la otra parte.

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Instrucción judicial

Presentamos escritos, solicitamos diligencias de prueba y controlamos las medidas cautelares que pueda adoptar el juzgado durante la fase de instrucción.

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Juicio oral

Muchos casos se resuelven por juicio rápido por amenazas. Defendemos tu posición ante el tribunal, cuestionando la prueba de cargo o sosteniendo la acusación, según seas investigado o víctima.

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Recursos

Si la sentencia no es favorable, valoramos y presentamos los recursos correspondientes ante instancias superiores.

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Revisión de condena

Estudiamos vías de revisión, suspensión de pena o cancelación de antecedentes una vez dictada la sentencia firme.

MEJOR ABOGADO AMENAZAS

Por qué confiar tu defensa penal a Casenave Abogados

Especialización real en Derecho Penal

Trabajamos exclusivamente en penal y asumimos casos de amenazas leves, graves y condicionales, con experiencia tanto en la defensa del investigado como en la representación de la víctima.

85% de casos archivados o sobreseídos

Nuestra estrategia de defensa consigue el archivo o el sobreseimiento en el 85% de los casos, cuestionando la prueba desde la fase de instrucción.

Dominio técnico de la prueba digital

Mensajes, audios, capturas y volcados de mensajería... la defensa exige entender la prueba digital en profundidad, no solo cuestionarla.

Acompañamiento en momentos críticos

Desde la denuncia o la citación hasta la sentencia, el abogado está presente en cada fase. En estos procedimientos, la dirección constante y la inmediatez marcan la diferencia.

Solicitud y defensa frente a medidas de protección

En procedimientos por amenazas, cuestionar o solicitar una orden de alejamiento desde el primer momento marca la diferencia en la protección o en la libertad del cliente.

Discreción absoluta y trato directo

Sin exposición innecesaria, sin intermediarios y sin delegar. Cada caso se gestiona con confidencialidad y atención personal ante el impacto que una acusación o una amenaza puede tener en tu entorno.

Cuéntanos tu caso y te asesoramos

¿Te han denunciado por amenazas? ¿Has recibido una amenaza grave y no sabes cómo actuar? ¿Necesitas solicitar o impugnar una orden de alejamiento? ¿Quieres una segunda opinión sobre tu caso?

En Casenave analizamos tu caso desde el primer contacto: evaluamos la situación, te explicamos las opciones reales y, si procede, concertamos una reunión para diseñar juntos tu estrategia.

Contáctanos y te respondemos en menos de 24h. Presupuesto cerrado desde el inicio, sin sorpresas.

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Preguntas frecuentes

Lo primero es no declarar sin asesoramiento y contactar con un abogado penalista antes de la citación. Analizamos la denuncia, valoramos la prueba existente y preparamos la declaración para no comprometer tu defensa desde el primer momento.

Aportando los mensajes, capturas de pantalla y audios como prueba, ya que son válidos si se presentan correctamente. Si las amenazas son reiteradas y forman parte de un patrón de hostigamiento online, el hecho puede constituir también ciberacoso. Te ayudamos a preservar la prueba y a presentar la denuncia con garantías.

Depende del tipo de amenaza. En las leves, el perdón del ofendido puede extinguir la responsabilidad penal; en las graves, el procedimiento puede continuar de oficio aunque la víctima retire la denuncia.

Sí. Las amenazas leves prescriben al año y las graves a los 3 o 5 años, según la pena máxima prevista para el caso concreto.

Sí. Atendemos consultas urgentes a cualquier hora, especialmente cuando hay una citación inminente o una amenaza grave en curso.

Sí. Asumimos casos de amenazas en toda España, presencialmente o de forma telemática según las necesidades del caso.

Depende de la complejidad del caso y la fase en que se encuentre. En Casenave trabajamos con presupuesto cerrado desde el inicio, el cliente conoce el coste real antes de comenzar, sin sorpresas.

Puede serlo. Lo determinante no es la intención real de cumplir el mal anunciado, sino la capacidad de la amenaza para generar temor real en quien la recibe.

Sí. Aunque no se conozca la identidad del autor, se puede denunciar y la investigación policial puede identificar el origen a través de la operadora, la IP o el perfil utilizado.

Es fundamental no declarar sin asesoramiento y recopilar cualquier prueba que contradiga el relato, como mensajes, testigos o coartadas. Analizamos las contradicciones e incoherencias de la denuncia para solicitar el sobreseimiento o el archivo del procedimiento.